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Narcotráfico y sicariato desaparecen por lo menos 15 personas en municipios de El Arroyo, Bahoruco y Ojeda, provincia Barahona, pero nadie llora, habla, denuncia, reza y mucho menos se querella

Por: Redacción Digital

BARAHONA.- Las costas de esta provincia de Barahona y hasta Pedernales, están llenas de misterios con la desaparición de personas, pero nadie llora, nadie habla, y aunque en muchos casos saben desde donde viene el exterminio de un ser, el silencio, en algunos casos es comprado, pero en otros, el temor se hace cómplice.

En los últimos años, quizás la última década, el narcotráfico ha crecido de una forma de espiral en la costa de Barahona, pero de esa misma forma, las muertes violentas, las torturas, la cantidad de “millonarios analfabetos”, y por consiguiente, la desaparición de jóvenes y no tan jóvenes.

En los municipios de la costa pertenecientes a la provincia de Barahona, Juan Esteban, El Arroyo, Bahoruco, La Ciénaga, San Rafael, Paraíso, Los Patos y Enriquillo, se han convertido en un gran peligro para unos y un modo de sobrevivencia para otros, donde te puedes encontrar con un personaje que no sabe hacer una “o” ni con el fondo de un vaso, pero con una jeepeta del año y un machete en la cintura.

En cada uno de esos municipios, hay desaparecidos, jóvenes que salieron un día de sus casas, y jamás se ha sabido de ellos, pero lo peor, la familia no lo denuncia, porque sabe o se imagina qué ha pasado.

Los desaparecidos, en ocasiones son “picados” en tierra en República Dominicana, cargados en tanques de 55 galones los cadáveres, par de block y lanzados al fondo del mar, muy profundo; mientras otros, son ejecutados en la travesía y lanzados al agua para que los devoren los tiburones, o en el peor de los casos, ejecutados por los jefes de carteles en las selvas de Colombia.

En algunos casos, luego de la desaparición de una persona, que en definitivas es una muerte, son muy bien pagados por los responsables, pero esa práctica la tiene el narcotráfico internacional.

Juan Esteban es un pueblito pequeño, es posible que no tenga mil viviendas, sin embargo, se tienen como desaparecidos, Bryan Elías Peña Santana, Yeison Santana Piñeyro, José David Féliz Pérez, Cristian Guevara Segura y Pipe Féliz Beltré.

Según los informes, son desapariciones, no hay llanto, nueve días, luto, y las preocupaciones y lágrimas que puedan surgir, es de las casas para dentro, porque si se hace hacia afuera, podría complicar la situación y afectar a otros miembros de la familia.

Todos saben, pero nadie habla, porque las madres temen que, si se dice algo, si es condenada la desaparición de manera pública, si es denunciado en los medios de comunicación, es posible que por represalias desaparezcan otros miembros de la familia.

En el municipio de Bahoruco, quizás el más peligroso junto con La Ciénaga, fue difícil conseguir el nombre completo de los desaparecidos, pero la fuente lo asoció con su progenitor.

El informe ofrecido a www.armariolibre.com.do, establece que en Bahoruco, desde hace cierto tiempo, está desaparecido Jesús, hijo de Martina; Cubo, hijo de Grimbo Colita; Yoyo, el vástago de Apolinar; Wride, hijo de India, se menciona, además, a un hijo de Corín y Gaby Nelson, y el vástago de Napó.

Ha sido imposible conseguir los desaparecidos de La Ciénaga, donde al igual que Bahoruco, hay bastante; mientras en Ojeda, tienen ya cierto tiempo que no regresan a sus casas, Braulio Féliz Florián, Basilio Polanco Medina, Leo Manuel Féliz y Edwin Féliz.

Según la fuente, esos 15 desaparecidos solo en las comunidades de Juan Esteban, Bahoruco y Ojeda de Barahona, pero ninguna familia ha puesto la denuncia en la Policía Nacional.

Tampoco puede un periodista o alguna persona extraña indagar sobre los desaparecidos, porque al parecer “el caliesaje” de esos narcotraficantes es muy avanzado, y podría correr con suerte si llega vivo o sin accidentarse en la carretera para llegar a Barahona.

Informaciones llegadas a www.armariolibre.com.dom establecen que la descomposición ha llegado luego de que los jóvenes se dieran cuenta que las costas de la provincia de Barahona, sobre todo, Juan Esteban, El Arroyo, Bahoruco, La Ciénaga, San Rafael, Paraiso, Los Patos y hasta Enriquillo, están frente a las de Colombia y el trayecto no es tan difícil.

Fuentes han informado que, desde esas poblaciones de la costa Sur de Barahona, realizan “delivery” a Colombia, sin ningún inconveniente, y que han traído hasta mujeres a fiestas, y luego, las regresan de la misma forma en lanchas rápidas, como si fuera un paseo por alta mar.

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